Justo ahora en este momento, en el que todo nos daba igual, éramos felices teniéndonos el uno al otro. Tú me cogías, me abrazabas, y me decías, no pasa nada pequeña. Contigo me sentía bien, me hacías sentirme diferente. Delante de la gente eras como uno más, pero para mí eras tú. ¿Pero sabes una cosa? Con mis comederos de cabeza y todas esas cosas, tú vas a seguir siendo igual de importante en mi vida. Porque para mí, lo eres todo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario